La iluminación en las oficinas va más allá de ser un mero complemento decorativo. Está comprobado que afectan a las emociones, a la salud de las personas y tienen una gran influencia en el proceso creativo.

Conocedores de la importancia de tener una buena iluminación en la oficina te explicaremos tipos de oficinas, sistemas de alumbrado y consejos para mejorar la iluminación actual de tu oficina.

ÍNDICE DE CONTENIDO

1.- Iluminación de oficinas, rentabilidad a corto, medio y largo plazo

La iluminación de oficinas ya no se trata de una cuestión meramente decorativa. Estudios recientes demuestran que la luz en los espacios de trabajo condiciona la productividad y la eficiencia. Esto es así porque las características de la iluminación afectan a las emociones, a la salud de las personas y tienen una gran influencia en el proceso creativo.

Las empresas más avanzadas ponen en manos de expertos el diseño de la iluminación de sus oficinas porque saben que es un buen negocio, y que sus soluciones aportarán resultados a corto, medio y largo plazo.

A corto plazo se producirá un ahorro de energía, con la aplicación de los nuevos sistemas de alumbrado por leds que permiten un mayor aprovechamiento de la electricidad. Su efecto decorativo redundará en una percepción positiva de la marca comercial y su proyección comercial entre clientes y proveedores.

A medio plazo tendrá efectos beneficiosos en la productividad y en la calidad del trabajo de los empleados.

A largo plazo, se pueden determinar los resultados económicos, tanto en la cantidad como en la calidad del trabajo y en la salud de las personas que, con una iluminación adecuada no ven perjudicada su vista, tienen menos dolores de cabeza y ya no sienten tanto la fatiga, por lo que tiene efectos en el absentismo laboral.

2.- Tipos de oficinas convencionales

La Guía Técnica de Eficiencia Energética en Iluminación de Oficinas[1], publicado por el Comité Español de Iluminación, dependiente del Ministerio de Ciencia y tecnología, describe distintos tipos de oficina:

2.1.- La oficina celular

Son oficinas de espacios cerrados. Este tipo de oficina es el de los tiempos en los que una persona desarrollaba sus actividades y recibía visitas. Su estilo y carácter derivaban del despacho en el propio domicilio que antiguamente disponían muchos profesionales liberales, como abogados, médicos o arquitectos.

Trasladado al ámbito de la empresa, la asignación de un espacio de estas características se reservaba a los cargos directivos y constituía un símbolo de status e influencia. Los puestos de trabajo se situaban en torno al despacho del directivo, en otros espacios cerrados, describiendo el área de influencia de la unidad jerárquica.

2.2.- La oficina de planta abierta

En las antípodas conceptuales de la anterior, este modelo de oficina es una planta diáfana que permite la máxima posibilidad de distribución de espacios de trabajo. Si la oficina celular tiene como eje principal la jerarquía de la organización, la oficina de planta abierta tiene como eje principal la racionalización del espacio y la eficiencia.

2.3.- La oficina de equipo

Si la oficina celular es una estructura de compartimentos estancos, la oficina de planta abierta puede dar lugar a continuos episodios invasivos de un departamento a otro, lo que crea cierta confusión en la configuración de espacios y en la adecuada comunicación entre departamentos.

La oficina de equipo es un concepto que sintetiza el modelo celular y el de planta abierta.  En las oficinas de equipo el eje conceptual se centra en las áreas de trabajo, considerando las relaciones laborales y sociales de cada equipo o de cada departamento.      

3.- Nuevos conceptos de oficina

3.1.- La oficina combi

Importado de Escandinavia a finales del siglo pasado, el concepto combi tiene su eje en la comunicación y las instalaciones comunitarias. Este concepto también ha recibido el nombre de «cocon» en referencia a los efectos a los que alude: comunicación y concentración.  

3.2.- La oficina simplificada

 En este concepto de oficina, derivado de la oficina combi, cada empleado es una unidad productiva independiente. En este modelo, el empleado se ocupa de todas las gestiones relativas a su trabajo, desde la gestión de las llamadas telefónicas a la limpieza de su propio entorno de trabajo.

En los nuevos conceptos de oficina, todos los empleados tienen acceso a todas las instalaciones y las utilizan con arreglo a la necesidad operativa de su cometido.

Entre los modelos convencionales y los nuevos conceptos de oficina observamos una diferencia en el uso de tabiques y separaciones. Los nuevos conceptos de oficina, al tratarse de oficinas prácticamente desprovistas de tabiques y por su propio concepto de gestión de la producción puede llegar a consumir, según la zona geográfica, entre un 40% y un 50% menos de electricidad que los modelos convencionales, al haber un mayor aprovechamiento de la luz natural. Si, además, se sustituye las fuentes de luz por luminarias LED o similares, el ahorro puede ser aún mayor.

4.- Sistemas de alumbrado

La ubicación y disposición de las luminarias juega un papel esencial tanto en la efectividad del alumbrado como en sus efectos de ambientación y decoración. En la iluminación de oficinas se consideran tres opciones básicas:

4.1.- Alumbrado general

Está configurado por una red de luminarias distribuidas regularmente.

4.2.- Alumbrado general localizado

Está configurado por luminarias distribuidas de modo irregular, en función de las áreas de trabajo.

4.3.- Alumbrado focalizado

Es el alumbrado focalizado en el puesto de trabajo y con arreglo a las necesidades específicas del puesto. Generalmente este alumbrado se ve complementado por los alumbrados anteriores.

Si estás interesado/a en implementar uno de estos sistemas de alumbrado para tu oficina no dudes en ponerte en contacto con nosotros.

5.- Los mejores consejos para la iluminación de tu oficina

Maximiza la luz natural

La luz natural mejora la salud, mejora la síntesis de Vitamina D, reduce la tensión ocular y tiene efectos antidepresivos. Además, ahorra energía eléctrica. Sin embargo, este recurso está sometido a una serie de limitaciones que van desde la orientación del edificio en el que se halle la oficina o su tamaño hasta las condiciones climáticas o el momento del día.

En la actualidad existen muchas soluciones para maximizar este bello recurso. Entre éstas, la instalación de mamparas de vidrio o paneles divisorios bajos, utilizar cristales acondicionados con dispositivos de control solar o emplear superficies difusoras que proyecten la luz solar hacia el interior de la oficina.

Optimiza la temperatura de color

La luz cálida (entre 1000K y 3500K) sume a las personas en un estado de relajación que puede derivar en somnolencia. Una luz fría (entre 4500K y 10000K) acabará aumentando el nivel de tensión, pues tiene efectos estimulantes del sistema nervioso.

Para evitar ambos extremos, se puede elegir una luz neutra (entre 3500K y 4000K) que es muy adecuada para trabajar en cualquier lugar y también en la oficina. En las áreas de descanso, en salas de espera y atención al cliente.

Controla la iluminación

Los reguladores de intensidad en las lámparas individuales suelen ser una buena solución para mejorar la iluminación que, además, permite ahorrar consumo.   

5.4.- Diseña la iluminación

Para tener una oficina perfectamente iluminada y con un bajo coste energético, la mejor solución es contar con la colaboración de profesionales expertos. Éstos harán un estudio de la iluminación necesaria, del aprovechamiento de la luz natural, de las luminarias, de su emplazamiento y de su orientación   



[1]https://www.idae.es/uploads/documentos/documentos_5573_GT_iluminacion_oficinas_01_dacd0f81.pdf

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